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Pensamiento Creativo Estratégico
Los albores de la nueva mercadotecnia
Por: Enrique D. Rojas Rojas
(Director Creativo, Publicista, Mercadólogo y Consultor, radicado en México hace 33 años,
y actual profesor de posgrados y maestrías del Tec de Monterrey)

El mundo del creativo y el mundo del ejecutivo son dos entidades que parecen estar
divorciadas, que suelen enfrentarse en una batalla de poder que va más allá del organigrama.
Nada más errado, nada más falso; nada más absurdo.
La creatividad es una palabra que hemos escuchado cientos, o tal vez miles de veces a lo largo
de nuestra vida. Intangible, abstracta y hasta con un toque de cierto misterio y magia; ha estado
presente en la historia de la humanidad desde tiempos ancestrales. Ha tomado forma en la búsqueda
por el control de la supervivencia de los primeros hombres en nuestro planeta; el descubrimiento
del fuego, las armas y la rueda, fueron sus despertares en la conciencia humana.
Miles de años después, aparecieron y dejaron su huella creativa los Gandhi, los Napoleón;
incluso desde el mundo griego siguieron soñadores como Dédalo, que tal vez inspiraron
a visionarios como los hermanos Wright, quienes pusieron a prueba su pensamiento creativo
y llevaron a la práctica innovaciones que cambiarían, de una u otra manera, el futuro de entonces
que es hoy nuestro presente.
Pero, ¿qué es realmente la creatividad?, ¿de qué color es?,
¿qué forma tiene?, ¿con qué se come?
Entendamos primero el concepto. Se puede ser creativo al pintar, como Dalí; al escribir, como Neruda;
al descubrir teorías científicas, como Einstein; y hasta al jugar fútbol, como Pelé; ¿por qué? porque
el poder de crear no es un don reservado para unos cuantos privilegiados: existe potencialmente
en cada individuo.
Tres corrientes de pensamiento han intentado darle significado: Tudor Powel Jones (Inglaterra)
la definió como la combinación de flexibilidad, originalidad y sensibilidad, orientadas hacia ideas
que nos permiten “desprendernos” de las secuencias lógicas de pensamiento para desarrollar
otras, diferentes y productivas, cuyo resultado ocasiona satisfactoriamente una motivación
a otras personas e, incluso, a nosotros mismos.
Van Kaan (Holanda) nos dice que es la capacidad de presentar cosas nuevas y valiosas,
de encontrar mejores modos de hacer algo, de relacionar elementos existentes para
el nacimiento de aquello que a partir de ese momento se vuelve imprescindible en la vida diaria.
Jean Paul Sartre (Francia) prefiere pensar que es la “Conciencia Imaginante Espontánea”
que todos llevamos dentro y que reacciona ante los estímulos del medio ambiente.
Todo puede ser válido, pero si se trata de encontrar una definición más clara y memorable,
podemos decir que la creatividad es fantasía que se vuelve valiosa; con un grado poderoso
de importancia y utilidad práctica; elementos sin los cuales las ideas girarían al revés
y no pasarían de ser algo incoloro, sin sabor y peligrosamente volátil. La llamada “Trilogía
de la Efectividad” es tan sencilla como decir que debemos ser congruentes para ser relevantes,
y al ser relevantes seremos trascendentes.
Sin embargo, eso no es todo; la creatividad incluso tiene teorías que se fundamentan
en el campo de la fisiología humana. Como todos sabemos, nuestro cerebro posee dos hemisferios;
lo que tal vez no conocemos es que el hemisferio izquierdo controla el razonamiento, la organización,
la planeación y la capacidad de dirección de nuestros actos; el proceso de saber cómo hay que
realizar algo. En cambio, el hemisferio derecho maneja la creatividad, la emoción, la motivación,
la acción; la ejecución de ese “algo” que planeó el hemisferio izquierdo. En el hemisferio izquierdo
se almacena ordenadamente toda la información que se recibe por medio de los cinco sentidos,
a través de la memoria; y en el hemisferio derecho se encuentra el poder de actuar en consecuencia.
Precisamente en ese hemisferio se localiza el centro, los cuarteles generales, del pensamiento creativo.
Si aplicamos lo anterior en el terreno de la comunicación y la mercadotecnia, debemos agregar
que el proceso creativo tiene que convertirse en el incremento del bienestar humano, la optimización
de los recursos, la satisfacción de una necesidad, el cumplimiento de un sueño o, por lo menos,
crear una imagen de buena voluntad hacia productos, servicios e ideas.
De lo anterior se desprende la unión ideal del pensamiento racional y el pensamiento emocional;
éstos no se excluyen, se incluyen. Un ejecutivo que no reacciona con la fuerza de las emociones
y sólo ve los problemas desde un único punto de vista, es tan negativo como un creativo que
no organiza sus ideas.
Este nuevo ser que combina las habilidades de la planeación con los talentos de la ejecución,
trae a la vida el llamado “Pensamiento Creativo Estratégico”; donde investigar es una aventura,
aprender es crecer y soñar es otra manera de caminar con paso firme. De hoy en adelante,
veamos la vida con diferentes ojos: disfrutemos sus emociones, transformemos lo ilógico
en lógico, lo cotidiano en lo sorpresivo, lo mágico en lo natural.
La creatividad sobre las rodillas ya dejó de existir: bienvenida la creatividad con bases estratégicas
que le dan fuerza y vigencia en beneficio del éxito empresarial. En este mundo cambiante,
competido y tremendamente exigente, la única manera de sobresalir es pensar estratégicamente
y actuar creativamente. Si usted se considera un hemisferio derecho, permita que el orden
le dé sentido a sus ideas; y si usted es un hemisferio izquierdo declarado, dele entrada
a un poco de libertad a su vida.
Finalmente, y como dice Esteban Jiménez, un gran amigo y excelente creativo ecuatoriano;
“Creatividad es ver lo que todos ven y pensar lo que nadie ha pensado.”
Enrique D. Rojas Rojas
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Fecha de última actualización: 06 / jul / 10
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